Me gusta que me mires con esos ojos de niño que no sabe, que me dediques esa sonrisa traviesa, que huelas al hombre que no eres, a mi café de las mañanas. Me gusta verte como un modelo de revista, me gustan esos vaqueros demasiado bajos, esas zapatillas anchas, toda tu ropa interior...
Me gusta que hables conmigo, que roces mi piel cuando pasas a mi lado, que me hagas sentir tan inocente, tan frágil. Tanto como lo son mis ilusiones, esas que tu rompes en mil pedazos, esas que se lleva el viento cuando yo miro hacia otro lado. Esas que yo pierdo y encuentro todos los días, esas que no se si vale la pena buscar.
Y es que hay tantas cosas que me gustan de tí...

